domingo, 8 de julio de 2012
viernes, 29 de junio de 2012
De vez en cuando nos toca toparnos con ese tipo de noticias.
Noticias que hacen que nos estampemos la cara contra la pared.
Noticias inesperadas, que irrumpen con nuestra rutina y nos conducen a replantearnos muchas cosas. Lágrimas nos brotan de los ojos al escucharlas, antes de siquiera haberlas comprendido, mucho menos asimilado. Los pelos se nos ponen de punta y un millón de pensamientos y sentimientos nos invaden por completo.
Noticias que hacen que nos estampemos la cara contra la pared.
Noticias inesperadas, que irrumpen con nuestra rutina y nos conducen a replantearnos muchas cosas. Lágrimas nos brotan de los ojos al escucharlas, antes de siquiera haberlas comprendido, mucho menos asimilado. Los pelos se nos ponen de punta y un millón de pensamientos y sentimientos nos invaden por completo.
Hacen que nos estrellemos contra una realidad inminente, no sintiendo el dolor sino después de un tiempo.
Son de esas noticias que preferiríamos desconocer, y sin embargo no podemos evitar.
Nos desestabilizan, nos sacuden, y hasta en algunos casos nos destruyen.
Uno se toma su tiempo para poder volver a lograr un equilibrio, y valla que es difícil.
[Están quienes no lo logran y desisten.]
Nos desestabilizan, nos sacuden, y hasta en algunos casos nos destruyen.
Uno se toma su tiempo para poder volver a lograr un equilibrio, y valla que es difícil.
[Están quienes no lo logran y desisten.]
Es como un desafío; como si a un niño amente de los rompecabezas le desarmaran uno de sus juegos ya terminados, lo mezclaran, le quitaran algunas piezas y se lo arrojaran por la cabeza, acompañándolo con una frase desafiante, parecida a; "Y ahora qué?"
El niño, luego de experimentar diversos sentimientos tales como el enojo y la tristeza, puede comprender que no tiene otra opción que intentar reconstruirlo, poniendo cada cosa en su lugar, quizás alterando algunas piezas para que "sustituyan" a otras, por más complicado que sea, o por más insustituibles que sean las faltantes. Y aún sabiendo que por mucho que se esmere no será lo mismo, intentarlo, entendiendo que no puede gastar más tiempo lamentándose por lo ocurrido.
O bien puede no entender esto, y sumergirse en una terrible depresión.
O bien puede no entender esto, y sumergirse en una terrible depresión.
lunes, 18 de junio de 2012
Debes llorar todo ese dolor, toda la tristeza, llorar las
tragedias. Llorar todo, sacarlo.
Cuando llorás no sólo llorás el dolor, también llorás el odio,
el resentimiento, la frustración y te vaciás de todo eso…
Cuando llorás, regás y tal vez algo florezca, porque cada
lágrima trae una enseñanza, cada lágrima es una parte tuya que muere, cada
lágrima es algo tuyo que quiere renacer.
Y una vez que lo hayas llorado todo, comprenderás que las cosas son como son y no por eso han de
ser malas.
Llora mucho, pero luego ríe porque eso hacen las
esperanzas, lloran todo lo que esperan, pero ríen sabiendo lo que vendrá….
lunes, 30 de abril de 2012
domingo, 22 de abril de 2012
¿Por qué será que nos interesamos tanto por la mirada de los
demás? ¿Qué es lo que hace que nos preocupemos tanto por las apariencias? Creo
que no habla de más ni menos que de inseguridad.
Estamos tan inseguros de nosotros mismos que cualquier crítica nos hace dudar. ¿Y si ve mal lo que estoy haciendo? ¿Y si tiene razón? "-Nadie es perfecto. - Por eso hay que mentir.", de eso se trata. Estamos constantemente intentando ser algo que no somos.
Es así como llegamos a crear un personaje. Creamos a esa persona "perfecta" que intentamos ser, y que no se nos parece en casi nada, salvando aspectos mínimos.
A veces deseamos tanto ser aceptados que realmente nos creemos el
personaje.
Estúpido, ¿no?
A su vez, nuestra ingenuidad, que está separada por una delgada linea de la estupidés, nos hace creer y guiarnos por apariencias. Creamos aparentes relaciones, con gente que aparentemente conocemos.
Y así vivimos... aparentemente vivimos.
Es mucho más fácil dejarse llevar por las apariencias y vivir en la mentira, ¿no?.
Mírense ustedes.
Estamos tan inseguros de nosotros mismos que cualquier crítica nos hace dudar. ¿Y si ve mal lo que estoy haciendo? ¿Y si tiene razón? "-Nadie es perfecto. - Por eso hay que mentir.", de eso se trata. Estamos constantemente intentando ser algo que no somos.
Es así como llegamos a crear un personaje. Creamos a esa persona "perfecta" que intentamos ser, y que no se nos parece en casi nada, salvando aspectos mínimos.
A veces deseamos tanto ser aceptados que realmente nos creemos el
personaje. Estúpido, ¿no?
A su vez, nuestra ingenuidad, que está separada por una delgada linea de la estupidés, nos hace creer y guiarnos por apariencias. Creamos aparentes relaciones, con gente que aparentemente conocemos.
Y así vivimos... aparentemente vivimos.
Es mucho más fácil dejarse llevar por las apariencias y vivir en la mentira, ¿no?.
Mírense ustedes.
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